“No sabés lo que me salvó el jarabe de cebolla y miel... el nene vivía con una tos de perro que no lo dejaba dormir y ya no quería darle más porquerías de la farmacia. Probé la receta del ebook y posta que a la segunda noche ya ni tosía. Es un antes y un después para las que somos mamás y no queremos andar metiéndoles químicos por cualquier pavada.”










